jueves, 5 de septiembre de 2013

MI HISTORIA CON EL BALÓN


Hoy les contare una historia, mi historia con el balón.

Recuerdo esos días de infancia viendo como gente que ni conocía se la pasaba corriendo tras un balón gritándose y pensar ¿Que tiene esto de bueno? ¿Por qué hacerlo?

Llegue ver a mis amigos jugarlo y yo sentado viendo distraído en otras cosas.
Observe el como ellos iban mejorando y yo aveces en mi casa dibujando y de vez en cuando saliendo por la ventana a ver si ya habían terminado de jugar para bajar .
En el colegio oía hablar de un tal Ronaldinho Gaúcho, un "muelón", que hacia magia con el balón.
Uno que con un solo toque podía crear ilusiones y maravillas. El tiempo pasó y su nombre cada vez lo oía más seguido, es así como me animo a ver sus partidos, así conocí al FCBarcelona , y él es la razón por mi "adicción" por ese equipo. Ya en el colegio esperábamos ese tan maravilloso timbre que marcaba el inicio del recreo, donde se inicia un momento de rivalidad y lucha, esos partidos en los cuales se ensuciaban camisas, se pisaban las bastas de los pantalones, los zapatos terminaban sin brillo, y después de todo eso el salir corriendo y directo al baño para limpiarse la cara manchada de restos de sudor, peinarte es así como me fue gustando el fútbol. Los sábados no eran escusa para dejar de lado el deporte, cada vez se hacía más frecuente en mi vida, Recuerdo el estar en casa y oír el timbre sonar, ir a abrir la puerta ver a tu amigo con una pelota y sin dudar ir a vestirme para jugar , los partidos iniciaban desde que el sol se asomaba hasta cuando se ocultaba, partidos de 20 goles, que terminaban en los 30,Recuerdo esos consejos de mi padre, que me inculco a jugar de defensa “si ves llegar el balón, patéalo fuerte, dale con todo “ El saber que gracias a eso he cosechado varias amistades con las que me reúno los fines de semana para Pelotear.
(foto) Sandra Begazo
Siempre he sido una persona tímida, insegura, pero aun más guerrera, recia, es raro pensar que alguien tan inseguro y timo sea un defensa. Puesto a que no daría confianza al equipo, ahí entra el consejo de mi padre. Fueron pasando los años, fui cambiando de balones, de zapatillas, y todo pero conociendo más gente, y formándome más como persona. Llega cierto año donde se decido cambiarme de colegio, llegue a conocer más gente médiate el fútbol, integrarme más con ellos .Imposible olvidar esos campeonatos entre salones, esas peleas, el entrar al salón a hablar de que tal estuvo el partido y porque no, el criticarnos. Sin darnos cuenta que las clases ya habían comenzado .Terminado el colegio hice mas amigos y me encontré con unos como Renzo y Luis, que a pesar de ser unos gordos, me meto unas pichangas de en sueño. Y es así como me fui enamorado del fútbol y fui avanzando. Ahora dirán que semejanza tiene tu vida.
Antes de un partido se esperan muchas cosas, hay críticas, hay problemas; al iniciar el partido hay cierto tiempo en que el jugador se demora a entrar en el ritmo exigido, a veces puede ser fácil otras veces difícil, en otras ocasiones no se llega a entrar.
Cada minuto, cada jugada, cada pase que hagas marca algo en el juego, muestras algo, te muestra a ti, el cómo eres, como piensas. Algo que siempre me dicen que soy bien tosco, pues esa tosquedad me vuelve un buen defensa. Lo que tengo de guerrero lo muestro en la entrega de no dar ningún balón por perdido cuando cuentan conmigo, como lo habrán notado las personas que han jugando conmigo, pero hay momentos en que te desesperas y no puedes ahí entran los amigos, para apoyarte, esos amigos que en la cancha serian los otros defensas, arquero hasta las otras posiciones que pueden retraer sus puestos para darte una mano.

Esto es vida, esto es fútbol señores.

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